1. Humedad, filtraciones y techos
Revisá manchas, olor a humedad, pintura levantada, cielorrasos
marcados, zinguería, desagües y encuentros entre muros y techos.
En una casa, las filtraciones pueden estar vinculadas a cubierta,
medianeras, cañerías o falta de mantenimiento.
2. Grietas, fisuras y estructura visible
No toda fisura es grave, pero conviene observar dirección,
espesor, repetición y ubicación. Las grietas cerca de aberturas,
columnas, vigas o cambios de material merecen una revisión más
cuidadosa.
3. Electricidad, gas y agua
Tablero eléctrico, térmicas, disyuntor, tomas, presión de agua,
pérdidas visibles, ventilaciones y estado general de artefactos
son puntos que pueden impactar en seguridad y presupuesto.
4. Aberturas, calefacción y terminaciones
Probá puertas, ventanas, persianas, calefacción y desagües. Las
terminaciones deficientes pueden ser señales de reparaciones
rápidas o problemas de mantenimiento acumulado.